En el mes de la pasantía transcurrida en la hermana república de Guatemala, conociendo de cerca el proceso social del movimiento de victimas del cambio climático, me pude dar cuenta que las diversas y múltiples afectaciones generadas por el cambio climático son una amenaza real , y que a su vez comprendí que los problemas de los compañeros Centroamericanos, también son nuestros problemas y que juntos como ciudadanos del mundo, tenemos que exigir justicia climática a los países que han fomentado y continuan haciéndolo, un modelo petroadicto de producción, con el fin de obtener una fuente relativamente mas económica de energía y altamente contaminante, sin importarle que el exceso de estos gases de invernadero en la atmosfera, están destruyendola estabilidad climática desarrollada por el planeta desde épocas ancestrales a través de multiples y delicadas relaciones ecosistémicas.
Por: Federico MosqueraEn Centroamérica pude conocer que el cambio climático no solo se presenta en forma de huracanes, vendavales, tormentas tropicales, también alteraciones en los periodos de lluvia, ya sea porque se presentan copiosas lluvias que dañan las cosechas o por que están ausentes, sino que tiene implicaciones fuertes en la soberanía alimentaria, porque el pequeño productor agrícola ya no cosecha lo suficiente, coloca en un serio peligro su nutrición y la de los suyos. Esos impactos en la salud se suman a la presencia de enfermedades como la gastronteritis o malaria por las condicionesclimáticas que favorecen las poblaciones de vectores de varias enfermedades como dípteros y algunos otros géneros de insectos. Ver y escuchar estas conjunciones de impactos del cambio climático sobre unos poblados y comunidades empobrecidas por un modelo económico excluyente y homogenizante, crea en mi, la necesidad de poder aportarle desde mi realidad concreta al proceso organizativo de afectados y victimas del cambio climático, no solo para visibilizar el cambio climático y sus efectos sino exigir justicia ambiental y soberanía energética.
Conocer pueblos indígenas que desde su territorio luchan en contra de la minería y declaran municipios libre de minería como cinco municipios en San Marcos, departamento de Huehutenango; escuchar de escuelas de producción agrícola orgánica, de protección de semillas nativas como patrimonio cultural de sus pueblos; de la lucha contra los acuerdos de asociación con la Unión Europea, estas acciones permiten detener el cambio climático, ejemplo Montana la transnacional minera a cielo abierto pide miles de hectáreas de tierra para deforestar y a si poder tener grandes áreas de explotación.
Sabemos que la deforestación es uno de los factores que desestabiliza las concentraciones de CO2, pero al capital transnacional no le importa la repercusión local o global de acciones comoestas y en cambio proponen soluciones como semillas transgénicas y paquetes biotecnológicos como los propone Monsanto para monopolizar la producción agropecuaria, tan aferrada a la especie humana desde el Neolítico, o quizás bonos de emisión en la cual ven las selvas tropicales y paramos principales ecosistemas fijadores de CO2 atmosférico como aquel CO2 porproducir en sus procesos de industrialización y sembrarlo en la atmosfera ,ellos ven la desgracia y la muerte como un negocio.
El conocer esta realidad desde la practica- teórica y acercase al campesino que a su vez es indio resistiendo al modelo de muerte en Guatemala, en Colombia, en cualquier parte de esta mayúscula América empobrecida y excluida por ese modelo de destrucción que todo lo que toma lo destruye, lo mercantiliza, ver la gente marchando o en sus campos exigiendo el derecho a la democratización de la tierra, el agua, los bosques y la libertad, para producir para reconstruir un modelo sustentable de sociedad, que teníamos antes de la invasión de 1942, por esta razón el derecho de los pueblos de tener acceso a cantidades suficientes de energía, dentro de los límites ecológicos, y de satisfacer las necesidades de energía para una vida digna.
El desarrollo de la pasantía estuvo marcado por una fuerte presencia en las zonas rurales donde Ceiba tiene trabajo, participando el 20 de septiembre en una audiencia pública declarando por parte del os pueblos indígenas Mayas cinco municipios libre de minería en la zona de San Marcos y en la ciudad de Huhutenango. Participamos del 25 septiembre al 1 noviembre en un taller preparatorio al tercer Foro Social Américas donde se trataron temas como el Cambio climático, Acuerdos de Asociación con la U.E, Bosques y Biodiversidad y SoberaníaAlimentaria. Participaron comunidades indígenas y campesinas presentes en territorios que sufrieron desplazamiento durante el conflicto interno que duro másde 36 años. Por ultimo, los días 7 al 12 de Octubre participamos en la mesa de cambio climático, organizada por Amigos de la Tierra Internacional, el día 9 participamos en la movilización contra el Acuerdo de Asociación con la U.E y el día 12 en la Gran Movilización de los pueblos indígenas.
La construcción de alianzas y acercamientos entre los diferentes pueblos a través de mecanismos como pasantías o intercambios, me permitió conocer realidades separadas por barreras fronterizas, pero que es un problema de todos, el cambio climático, estas barreras fronterizas no permiten ver las afectaciones climáticas y el sufrimiento de otros como padecimientos propios y también de los Latinoamericanos. El intercambio de experiencias generan una concientización mutua, al escucharnos , juntarnos , conocernos, al compartir con las personas víctimas de huracanes, tormentas, sequias, sus testimonios, sus tragedias. Ahí logro entender la dimensión y la connotación del problema al que occidente le da la espalda. Lo único que queda es luchar hombro con hombro para exigir una justicia climática y soberanía energética.
Quisiera agradecerle a Amigos de la Tierra, a todas laspersonas de CENSAT AGUA- VIVA, quienes posibilitaron de diversas formas que estuviera ahí, a CEIBA, al pueblo Guatemanteco, por permitir observar y sentir las profundas cicatrices sembradas por la explotación neoliberal, todos ustedes permitieron que yo ya no sea yo al menos el mismo yo interno, ahora mas que nunca estoy convencido de exigir territorio, vida digna y libertad, observar la explotación en otros rostros pero generada por un mismo modelo clarifico en mi, que la unión de los pueblos oprimidos de Latinoamérica tiene que ser la gestora de la autodeterminación de su propio futuro, un modelo sustentable de planeta, además de eso conocer compañeros de Amigos deTierra, de diferentes latitudes pero similares luchas, me permite dilucidar que la resistencia también se globaliza. Gracias enteramente agradecido.






